.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Todas las fotografías que aparecen en este blog forman parte del Archivo Fotográfico de Maluenda de Jesús Gil Alejandre.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

domingo, 17 de junio de 2012

FOTOS SANTOS 2012

Un año más Maluenda celebró la festividad de los Santos Gervasio y Protasio y como es costumbre subimos a la ermita en romería, unos andando como manda la tradición, otros en coche y tractor  y este año un número importante de personas a caballo.

A las 10 celebramos la Eucarístía de acción de gracias en el exterior de la ermita, este año tenían la fiesta Carmen y Liberto, cantamos los gozos a los Santos, nos dimos aceite, pedimos a los Santos, dimos gracias, almorzamos, comimos, bebimos...


A pesar del calor pasamos un buen día como se puede ver en las fotografías.

Para ver el álbun de fotos pincha AQUÍ.

lunes, 11 de junio de 2012

FOTOS PARA EL RECUERDO: CHUPINAZO

Se va acercando la festividad de las Santas Justa y Rufina y para ir entrando en ambiente os dejo esta foto que me ha dejado Marta Sanz del día del chupinazo.

miércoles, 6 de junio de 2012

FOTOS PARA EL RECUERDO: LA CARACOLADA VI



Esta fotografía de la Caracolada nos hace fijarnos en varios aspectos del barrio.

  • El primero cómo se encontraban las calles del pueblo, de tierra, sin cemento, donde se formaban regueros cada vez que había tormenta.
  • El segundo cómo se encontraban las fachadas de las casas, con sus descorchones pero a su vez adornadas con macetas.
  • Y el tercero la costumbre de realizar ciertos trabajos en la calle, en este caso por ejemplo desplumar un pavo entre dos vecinas. Ayudarse unas vecinas a otras era una tarea habitual.
Al fondo se ven dos señoras, la que se encuentra en la puerta de mi casa posiblemente sea mi tía Concha Juana, por la postura corporal, la que se encuentra cerca de casa de la Sole me parece la Rosario (madre de Manuel).

domingo, 3 de junio de 2012

FOTOS PARA EL RECUERDO: LA CARACOLADA V

Continuando con las serie de fotos dedicadas al barrio de la Caracolada hoy la dedicamos al peinado.


Peinarse en aquella época era un acto social, las mujeres de la familia o las vecinas se ayudaban a peinarse unas a otras, ya que sólo las más pudientes podían pagar a una persona para que las peinasen. No era habitual lavarse la cabeza, pero llevaban el pelo bien siempre bien limpio.

Nuestras abuelas solían llevar el pelo muy largo y en muchas ocasiones ni se lo cortaban, por eso debían cuidarlo muy bien, peinarlo, quitar los enredones, trenzarlo y hacerse esos moños tan singulares que les dejaban el pelo bien estirado y brillante, ya que también utilizaban, por ejemplo,  alguna gota de aceite para darle brillo y fijación.

Para no manchar las ropas utilizaban un peinador en forma de media capa, de tela o ganchillo. Áun recuerdo el de mi abuela Amparo, que me colocaba mi madre cuando me cortaba el pelo de pequeño.

Hoy en día, aún podemos ver como en algunas ocasiones se mantiene la tradición de peinarse, ponerse lo rulos, teñirse o echar la permanente entre vecinas o familiares, aunque la peluquería cada vez mas va eliminado estas prácticas sociales. Igual la crisis nos hace volver a ellas, quien sabe...